Hoy en Videoclub Mierder: CRÍMENES EN PORTADA (Le Foto di Gioia, 1987) de Lamberto Bava

Crímenes en portada o Le foto di Gioia o Delirium. Mucho título y pocas nueces

Lamberto Bava tiene en su filmografía una película majeta, por simpática y gamberra, que resulta muy divertida para los amantes del género de terror, DEMONS.

DEMONS (y algo menos, su secuela DEMONS 2) fueron de esos productos que hicieron las delicias de los fans del terror más bruto y descerebrado de aquella época. Pero, el resto de su obra, sencillamente es una mierda. Poco o nada ha heredado del talento de su padre, el maestro Mario Bava.

Y una de las mejores (peores) muestras de lo que digo es la peli que nos ocupa hoy en «Videoclub Mierder»: CRÍMENES EN PORTADA, un giallo falto de imaginación, hecho para mayor gloria de la neumática actriz Selena Grandi. O mejor dicho, de las perolas de Selena Grandi. Y no sólo las suyas, veremos también en el film la participación de Sabrina Salerno, que se convirtió en mito erótico de un país (el nuestro, cuál si no…?) tras salírsele, durante uno segundos, un pezón en directo en el programa de Nochevieja de 1987. Aquí, más generosa, nos brindará dos glándulas mamarias por una.

Por culpa del asesino, Sabrina terminará más hinchada de lo normal.

Interpretaciones criminales (en portada o no) de la totalidad del reparto, incluyendo a una pobre Capucine que se ve que necesitaba mucho la pasta, Naria Nicolodi, en un papel gancho, o George Eastman, habitual de subproductos italianos que encarna a un personaje totalmente prescindible, que no aporta nada a la trama (si acaso, por dar alguna otra excusa para volver a la subtrama «perolas»). Personajes planos, con reacciones gilipollescas, en situaciones inverosímiles, motivaciones absurdas (el personaje en silla de ruedas y todas las interacciones con él… ufff), secundarios comparsas que poco o nada aportan (bueno, como los principales, tampoco vamos a exigir más a unos que a otros), como el policía «guapo» (parece un teleñeco en proceso de derretimiento), la secretaría de Capucine o… en fin, que no hay por donde coger a ninguno de ellos.

Lino Salemme, al que se le derrite la cara, seguramente por el bochorno de participar en esto.

La realización peor, los asesinatos cutres, al suspense ni se le espera, el misterio, a pesar de los intentos de giros «inesperados» te lleva más que a cualquier mínimo atisbo de inquietud, hacia un sopor profundo o directamente el coma. Un pequeño atisbo de originalidad (pequeño, eh) podrían ser las visiones del asesino, cuando la cámara en primera persona ve a sus víctimas con una cabeza convertida en un ojo gigante, o en otra de las víctimas, con la cabeza de abeja. La cuestión es que en las muertes siguientes esto ya no ocurre, y no hay ninguna explicación al respecto en toda la cinta. Despropósito tras despróposito.

En resumen, el verdadero crimen aquí es el que comete el director contra el séptimo arte, el buen gusto y el entretenimiento. Cadena perpetua, mínimo.

Selena Grandi, junto a las verdaderas protagonistas del film. También grandis.

Hoy en Videoclub Mierder: LA NOCHE DEL COMETA (Night of the Comet, 1984) de Thom Eberhardt

La nit del catxirulo

Recordaba LA NOCHE DEL COMETA como una simpática serie B ochentera de terror, que mezclaba el cine de catástrofe con los zombies (o infectados) más petardos, con camisas floreadas, hombreras y peinados abundantes en laca.

Nada más lejos de la realidad. Una dirección plana de su realizador, donde todo aparece y se muestra tan cutre y de baratillo, que está mucho más cerca de la serie Z que de un producto de serie B. Pocos escenarios, total falta de iluminación para lograr siempre un fondo negro que sustituya o impida ver cualquier decorado (lógicamente, no lo había o era incluso más cutre todavía y decidieron ocultarlo), efectos especiales de paraeta de barrio (bueno, algún maquillaje se salvaría) y situaciones y reacciones de los personajes de lo más ridículas, pero sin el humor suficiente (o suficientemente conseguido) para que resulte divertida. Las tres B de bueno, bonito y barato se convierten aquí en barato, barato y barato.

El papá de Juliette contando los días que faltaban para acabar el rodaje y pensando en la pasta (que tampoco sería mucha).

Y si hablamos de interpretaciones, dignas de teatro amateur infantil, donde no se salva ni el pobre Geoffrey Lewis haciendo de científico maloso, ni un pululante Robert Beltran ni la bellísima Catherine Mary Stewart, que eso sí, se merecía el Oscar al mejor pelazo del universo universal. Como curiosidad, tiene también un pequeño papel Michael Bowen, que aparecía ya el reciente Videoclub Mierder dedicado a GALAXIA PROHIBIDA. Iba camino de encasillarse.

Una castaña espacial. Menos mal que el cometa sólo pasa una vez cada 65 años, y esperemos que no sea hasta entonces que se haga una secuela.

El paso de un cometa acaba con la vida de la mayor parte de la Humanidad que estaba observando este evento único. Sólo quedará un pequeño grupo de supervivientes que tendrá que lidiar con los zombies o infectados que todavía agonizan por las calles salvajes y sedientos de sangre.

La pobre Mary Woronov sobre fondo negro… como en toda la película

LA LEY DEL TALIÓN (The Last Wagon, 1956) de Delmer Daves

Peliculón!

Quizá no sea de los considerados como los mejores, pero siempre que pienso en mis westerns preferidos, uno que aparece siempre es este film de Delmer Daves. Es de ese grupo selecto de películas que cuando pillas a mitad en cualquier emisión televisiva, haciendo zapping, ya no puedes dejar de ver hasta el final.

Delmer Daves tiene unas cuantas obras maestras del género en su haber, pero le tengo gran cariño a ésta, por su formidable uso de los paisajes, la acertada banda sonora, una fotografía cojonuda, pero sobre todo, por el personaje de Comanche Todd y la magnífica interpretación de Richard Widmark, que aquí sobresale encarnando un papel que le viene como anillo al dedo. Hay un par de escenas en las que, a pesar de su trágico perfil, Widmark logra meter su irónica media sonrisa, típica de sus papeles más canallas y de sus villanos más pérfidos, y es una gozada todo lo que revela con esa mínima expresión.

Widmark está insuperable como Comanche Todd

Me gusta, sobre todo, la primera parte desde el inicio con Comanche Todd perseguido por unos hermanos vengativos, su llegada a la caravana y sus peripecias tras el ataque apache. Cierto es que en la parte final, la película decae un poco tras el reencuentro con los soldados, con un escape in extremis de los indios, gracias a una treta de Todd, que resulta poco creíble (aunque esté rodada con maestría), así como el juicio con un desenlace demasiado complaciente (y de nuevo, bastante inverosímil).

Pero vista de nuevo (y van…) sigue pareciéndome una maravilla rodada magistralmente por un director con un enorme talento y con un protagonista en estado de gracia presentando uno de los personajes más interesantes del género.

La icónica imagen de Comanche Todd atado a la rueda de carro. Ni así dejará de ser peligroso.

Esmorzador en sèrie: CASA CÉSAR

Un Rubicón que no tornaré a creuar! Una i no més, César.

Hem tornat a un dels nostres pobles predilectes per esmorzar, però no sé què passava hui que Casa Ramón i La Novella estaven tancats, i La Tanda encara més a tope que l’habitual.

Així que, ens hem parat en un baret de poble, com els que ens agraden, de nom Casa César. La terraseta està baix de la vorera i et passen els cotxes pel costat, però afortunadament no és un carrer massa transitat.

Hem demanat dos dobles i ens han ficat unes olivetes i uns cacaus (sense corfa) una mica passadets, tants l’uns com els altres, i amb fam encara ha sobrat… No és bon senyal.

Cacaus de fa dies i olives passades

D’entrepans, a la barra només tenia unes llonganisses i dos trossos de tortilla que molt bona pinta no tenien (i mira que a mi la tortilla m’agrada com siga), així que hem triat: un servidor, les llonganisses amb pimentons i tomaqueta, i el meu amic, tortilla a la francesa amb pernilet.

De café, com quasi sempre, els dos cremadets.

No diré que els entrepans estaven roïns perquè seria mentida, però sí que se li ha cremat el pa i algun tros he hagut d’apartar, però el que sí que he de dir és que l’home ha patinat amb el preu.

10 euros per persona. Ja sé que alguns pensaran que no és car, però per a mi sí ho és. Això mateix que ens han donat, en qualsevol altre lloc (després mateix hem preguntat a la platja, a primera línia de la mar en el passeig! i ens han dit que costa 7 euros per comensal, que ja està bé) val la meitat euro amunt o avall. 20 euros dues persones per aquest esmorzar és una animalà.

10 euros ja és esmorzar de senyoret i ho pagues amb gust si el que menges veus que ho val. No és el cas. Ací ni pagues per una ubicació ideal, ni un local modern o decorat i molt menys, ni per un «gasto» diferent o copiós, ni molt menys per la qualitat. Pel que hem menjat, 6 euros ja em semblaria car. Amb tants i tants llocs com tenim per esmorzar com Déu mana, no tornarem a caure en aquest. Un lloc on menjaràs com un plebeu, però pagaràs com un emperador.

Ací, la història ha canviat i ha sigut César el que li ha pegat la punyalada als Brutos!

Sentenciat!!

Esmorzador en sèrie: EL CHIRINGUITO DE RAFA

Entrepà de la Casa

És ben sabut que, qui agafa la bicicleta el cap de setmana, siga de seguit o no, és com a excusa per a pegar-se un esmorzar com un senyor/a/senyoret/a. La setmana passada, un amic i jo vam agafar el tren cap a Caudiel.

Cerveseta, cacaus i olives! Imprescindibles!

Per a gaudir de la Via Verda? Per respirar aire pur de la muntanya? Per desconnectar de la rutina? Què collons! Per esmorzar com Déu mana a EL CHIRINGUITO DE RAFA, un bar de poble on fan esmorzars com els de tota la vida.

Espavilats com la fam (la que teníem), vam eixir del tren cagant punyetes per agafar un puestet a l’ombra, que després es va omplir el bar de ciclistes, motoristes i altres faunes.

Per a beure, una llitrona ben fresqueta, que ja fa molta calor. Pa picar, cacaus amb corfa (ací fas escampà, però per això tenim el mantell de paper; s’arreplega i tot al fem!), olives i vitets.

Yijaaaaaaa!!!

D’entrepà no vam estar tan llestos. Podíem haver demanat un de cada per provar, ja que tenen molta varietat i tot pinta molt bo, però vam coincidir amb el de la casa: creïlles, béicon i ou. Un pa cruixent i bona matèria primera.

I per acabar, com sempre, un parell de cremadets, però mare meua, quins cremadets! «El café el fiquem nosaltres?» va dir el meu amic de guasa. Carregadets de bombo i exquisits.

I ara sí, amb tot açò dins el cos, ara sí podem fer la Via Verde o la color de rosa!. I el lagarto Juanxo de testimoni!.

Hoy en VIDEOCLUB MIERDER: COMANDO (1985) de Mark L. Lester

En ocasiones la nostalgia nos vence (a mí me vence más a menudo de lo que me gustaría) e intentamos rememorar antiguas sensaciones. Viejas fotos, lugares que fueron importantes, aromas que nos recuerdan otros tiempos, lecturas y, cómo no, también películas.

Con el cine pasa que vuelves a ver una peli y disfrutas, tanto o más, como cuando fuiste más joven. Pero ocurre también (y esto. de nuevo me pasa más a menudo de lo que me gustaría) que revisas un film más o menos emblemático de tu época, y resulta que, lejos de volverte a enamorar, te parece una soberana mierda.

Yo siempre fui más del Team Arnie que del Team Stallone. Me atraía más su filmografía que la del potro italiano, con productos dedicados a la CF o la fantasía, y siempre con un punto de ironía que lo alejaba un poco de su rival, con pelis más patrioteras y de corte más conservador.

No es el caso de COMANDO, que podría haber interpretado cualquiera de los dos. La recordaba como una trepidante historia con un Arnie desatado matando a troche y moche y diversión a raudales. Y, desde luego, COMANDO debe tener uno de los más copiosos body count del cine de acción. No es que fuera nunca de mis favoritas del género, no siquiera en su época, pero la recordba como bastante divertida y ahora no me lo ha parecido. Para nada.

El Chuache cogiendo un palillo para quitarse un «paluego». Siempre en mi memoria el doblaje con acento maño para el austríaco.

Para empezar, el inicio con Schwarzenegger y su hija (una jovencísima Alyssa Milano) viviendo una idílica vida en las montañas resulta tan exageradamente ridículo que pareciera que el director buscara la parodia más chusca. En serio, es de traca. De mascletà valenciana. Por cierto, que siempre me ha parecido que Alyssa Milano es la misma persona que C. Thomas Howell, y que se travestía para conseguir papeles de ambos sexos.

Siguiendo con la inverosimilitud, la conexión que se crea entre el protagonista y Rae Dawn Chong (ella, lo mejor del film) es una relación tan poco creíble que cuesta entrar a trapo, ya que no hay quién se trague semejante respuesta a la situación que se le presenta, sobre todo a ella. La interpretación del musculoso Schwarzenegger es seguramente de las peores de su carrera, lo cual sé que es mucho decir, con una cara de palo que no se inmuta ya sea matando a 300 personas, como abrazando a su pequeña hija o viendo que ésta es secuestrada. Es paradójico que un tipo que puede levantar con un brazo un gigantesco tronco de árbol sea incapaz de levantar una ceja para mostrar una pequeña emoción.

El malvado Freddy Mercury al que sólo podrá parar una hostia de Arnold o ver bailar a Iceta.

E incluso la parte fundamental de estas cintas, la acción, no brilla como yo recordaba. Al contrario, el mediocre Mark L. Lester rueda la mayoría de escenas con una realización de lo más plana y anodina, con sólo algunos buenos momentos salpicados aquí y allá. Mejor haberse quedado con el recuerdo.

Cuando Alyssa Milano creció, la bella Rae Dawn Chong se casó con C. Thomas Howell

TIERRA MUERTA de Daniel Warren Johnson

Tierra Muerta. Una muestra de buen tebeo pijamero.

En un futuro apocalíptico, donde un reducido grupo de humanos sobrevive a duras penas, asediado por un ejército de monstruos, la esperanza volverá a brillar cuando Wonder Woman despierte de un sueño de siglos, en un mundo sin héroes.

Una estupenda sorpresa, regalo de los pequeños chicolinos a su papá por su $%& aniversario, ha resultado ser este lujoso tomo, publicado por ECC Comics en su sello «Black Label», y que recopila los cuatro números originales de la miniserie TIERRA MUERTA.

Wonder Woman, nunca ha sido de mis personajes favoritos, ni tengo recuerdos de cómics o sagas que me parecieran memorables (con la excepción de la majestuosa etapa de George Pérez). Por eso, quizá aún le doy mayor valor a esta original historia, que nos presenta a Diana en un entorno nada habitual, con un argumento lleno de giros y sorpresas, mostrando cierta profundidad en los personajes que se agradece, con esa sensación de épica tan conseguido, que además, va acompañado de un espectacular dibujo.

Johnson se luce con un personal y potente estilo, con apabullantes viñetas a una página y dobles páginas, para crear una narrativa trepidante en esta exhibición grandiosa y colorista (obligada mención de la labor de Mike Spicer), que da como resultado un buen tebeo de superhéroes que se disfruta y deja muy buen sabor de boca.

Hoy en Videoclub Mierder: SABE QUE ESTÁS SOLA (He Knows You’re Alone, 1980) de Armand Mastroianni

Un slasher algo irregular, pero que sigue manteniendo cierto interés

Recuerdo ver esta película en mi añorado cine Merp, un entrañable cine de barrio (y daaaale… ok, boomer!) donde te ponían programas dobles tan variados en los que podías ver una de Esteso y Pajares con MAD MAX, o una peli de monstruos japoneses junto a 2001, o una de Parchís con otra de Paul Naschy. Sí, niños y niñas, una maravilla. Demasiado bien hemos salido.

Ojito, porque esta película del mediocre Mastroianni no es tan mierder como pueda parecer. Sí, es un slasher que explota con descaro el éxito que supuso LA NOCHE DE HALLOWEEN de John Carpenter, incluso con alguna escena casi calcada (esa aparición/desaparición del asesino cuando la protagonista perseguida mira por la ventana), pero SABE QUE ESTÁ SOLA tiene unos cuántos ingredientes que la hacen más interesante, en la humilde opinión de este comentarista marxiano, que muchos de los subproductos que vinieron tras el film de Carpenter (sin pasarse, eso sí). Lo que son las cosas, mi memoria selectiva (y ciertamente algo mierder, también) todavía recuerda (o quiere recordar) la puntuación que le dieron en la Cartelera Turia en su estreno, una publicación valenciana muy conocida y prestigiosa (y muy querida por mí), muy crítica con este tipo de films: un (2) «Aspectos interesantes» sobre 5, que no estaba nada mal para sus estándares de calidad.

Los ojitos que cautivaron al director.

En SABE QUE ESTÁS SOLA, desde un principio sabes quién es el asesino, un novio despechado al que su prometida dejó por otro, y que ahora se dedicará a matar a toda joven a punto de pasar por el altar (y de paso, a todo el que se cruce en su camino). El director eligió al actor Tom Rolfing por su perturbadora mirada, y la verdad, es que ojos de zumbado sí que ponía. Le faltaba moverlos como Marujita Díaz.

Otro punto que la diferencia es que el psicópata acosador va a cara descubierta, sin máscara u otro característica que lo describa. Quizá esto jugó en su contra.

Tiene algunas buenas secuencias de suspense en su haber: la más destacable, quizá, la muerte del comienzo que se produce en un cine y que sería, años más tarde, copiada y parodiada, en SCREAM 2 y en alguna de las nefastas SCARY MOVIE, o el «pececito» que se encuentra la protagonista en su pecera.

Os suena este jovenzuelo?

Quizá descubráis en su metraje a un jovenzuelo actor, que interpretó aquí su primer papel en cine, de nombre Tom, y de apellido Hanks, en un rol breve y realmente prescindible.

No es una obra cumbre del género, ya lo sé, y tiene unas interpretaciones de lo más flojas, unos cuantos tópicos de traca, un enfrentamiento final de lo más anticlimático y cutre (pero, podemos considerarlo original por salirse de la norma?) que logra arreglar, en cierta medida, su divertido epílogo, pero continúa resultando divertida a ratos para los nostálgicos ochenteros de videoclub mierder.

Esmorzador en sèrie: CAFÉ LA TANDA

Cacaus i olives que no falten!! I cervesa, quanta més, millor.

Repetim esmorzar en el poble de Puçol. Aquesta vegada li toca el torn al Café La Tanda, un bar que les voltes que hem passat per davant sempre l’hem vist ple, de gent del poble i també de ciclistes «domingueros».

Vam tindre sorteta perquè una de les cambreres, molt simpàtica i resolta, ens va muntar tauleta en un moment. Sorteta a mitges, perquè la llàstima va ser que pegava tota la solana i semblàvem fardatxos…

Això sí, al moment ens va arribar la cervesa molt fresqueta (menys mal!), olivetes i cacaus en corfa, per fer bona escampà.

D’entrepans, un de magre amb tomaca fregida i creïlletes i altre de tortilla de carxofes. Bon pa i bon contingut. Al cafenet, dos cremaets com toca.

Preu, si no recorde malament, 6 eurets per esmorzador en sèrie. Pa repetir.

GENTLEMAN JIM (1942) de Raoul Walsh

Otra obra maestra del fabuloso Raoul Walsh

Y si recientemente hablaba de una de mis películas favoritas, centradas en el mundo del boxeo, MÁS DURÁ SERÁ LA CAÍDA, ahora le toca el turno para revisar a otra de las que estaría en mi top 5, o incluso top 3!.

Pero, se puede ser más guapo y encantador que Erroll Flynn? Y esa preocupación por su pelo entre round y round… XD

GENTLEMAN JIM es diametralmente opuesta a la perspectiva que nos brinda Robson en su film con Bogart de protagonista, pero igualmente brillante e indispensable para el cinéfilo aficionado. Con una mirada optimista y mucho humor, Walsh nos cuenta la historia del boxeador James J. Corbett, un tipo de origen humilde pero con un ego enorme y una ambición sin límites por subir en el escalafón social. Con mucho desparpajo, algo de jeta y mucha confianza en sí mismo, Corbett tenía un talento especial como púgil y consiguió triunfar convirtiéndose en el campeón mundial de los pesos pesados al vencer al formidable John L. Sullivan (encarnado aquí por un histriónico Ward Bond, más exagerado que nunca, pero magnífico, sobre todo, en la secuencia final).

Erroll, te libras porque eres rápido, porque si te pilla el cachas de Bond, Ward, Bond, ni campeonato mundial ni a comer sólido en la vida ya!.

El director Raoul Walsh ha sido considerado un «artesano» del cine (como si eso fuera algo menor) y no tanto un autor, como otros realizadores del cine clásico. No estoy de acuerdo para nada. Bien es cierto que fue un trabajador de estudio, y se encargó de muchos productos de la casa, así como fue requerido para «hacer arreglos» en las obras de otros colegas, que no lograban llevar a buen puerto sus producciones. Pero lo considero tan autor como cualquiera de los grandes nombres del cine, y es innegable que tiene verdaderas obras maestras en su haber, obras que cualquiera mataría por haber firmado. Autor como la copa de un pino, y si es un artesano (que ya digo, que no me parece mal apelativo), desde luego, un maestro artesano, sin lugar a dudas.

Una de esas joyas de su filmografía es desde luego, GENTLEMAN JIM, que tiene la suerte de contar como protagonista a un Erroll Flynn en estado de gracia, seguramente en una de sus mejores interpretaciones, encarnando al pícaro boxeador como nadie podría. Junto a Flynn, tenemos a Alexis Smith (que no es santa de mi devoción, pero aquí cumple) como protagonista femenina, y a Jack Carson (el inseparable amigo de Corbett) como el elemento más cómico, junto a los hermanos y el padre de familia de los Corbett. Éste último encarnado por el divertido Alan Hale, otro hombre «de estudio», que está sencillamente genial. Por cierto, dos curiosidades referentes a Hale:

Alan Hale con 49 años en Gentleman Jim. Y 8 años después volvería a ponerse en las mallas de Little John por 3a vez.
  • Hace poco en otra reseña, decía que había interpretado a Little John en dos ocasiones, la versión de Douglas Fairbanks y la celebérrima de Errol Flynn; pues bien, aún hubo una tercera! En EL TEMIBLE ROBIN HOOD vuelve a ponerse en el papel al lado de John Derek, que interpreta al hijo del famoso bandido.
  • Al ver su fecha de nacimiento, compruebo que cuando rodó GENTLEMAN JIM, no tenía ni 50 años! Y eso, señoras y señores, me ha deprimido mucho. Se tenía que decir y se dijo.

Volviendo al film (disculpad mis divagaciones de… viejo cincuentón), una verdadera delicia para los sentidos, con secuencias tan espectaculares como el combate en el puerto, excelentemente rodada, junto a otras igualmente fascinantes y más íntimas, como el encuentro final entre Corbett y Sullivan, con un brillante uso de los espejos. A mí me sigue pareciendo pura fantasía esta película.

«Los Corbett se pelean de nuevo!» La divertida broma recurrente y el magnífico plano final